NATALY CÁRDENAS
“Lo que no se vale es engañar (…) Si tú eres un periodista que se vende y que claramente está manifestando sus intereses económicos, perfecto, mientras no me engañes, porque cuando me quieras engañar vas a valer cacahuate, porque te voy a dejar de creer y el castigo vendrá ahí, con una audiencia que va a dejar de creer, con una audiencia que los tiene que empezar a castigar, por eso creo que es tan importante fortalecer y entregar a nuestras audiencias”, expresó el periodista Luis Cárdenas en su visita a San Luis Potosí.
El comunicador impartió la conferencia magistral “Inteligencia artificial, poder, medios y libertad” como acto de clausura del foro Plural Voces Libres, un encuentro concebido para examinar el acoso judicial a la prensa, los desafíos éticos y tecnológicos de la inteligencia artificial y la compleja relación entre el periodismo y el poder político.
La jornada reunió a comunicadores, defensores de derechos humanos, académicos, abogados y creadores de contenido en un ejercicio de reflexión sobre las presiones institucionales que condicionan la labor informativa en la entidad y en el país.
Durante el desarrollo del foro, al abordar el manejo institucional y la disparidad en la atención a las demandas sociales, se abordó el contraste de cómo ciertas figuras con poder o influencia logran activar de inmediato los mecanismos de los organismos defensores, mientras que los sectores vulnerables o ciudadanos comunes enfrentan apatía e inercias burocráticas prolongadas.
En este contexto, se evidenció cómo las resoluciones o recomendaciones de instancias como la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) pueden emitirse con inmediatez cuando involucran a personajes de la clase política, tal como ocurrió en el caso de la recomendación dictada para que el rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) Alejandro Zermeño ofreciera una disculpa pública al diputado Héctor Serrano tras declaraciones sobre su lugar de origen, exhibiendo un trato diferenciado frente a las múltiples peticiones de justicia y protección que diversos colectivos sociales, activistas y ciudadanos llevan años exigiendo sin recibir una respuesta.
Asimismo, Cárdenas enfatizó que los medios de comunicación contemporáneos atraviesan una crisis de confianza global que obliga a revisar profundamente sus prioridades editoriales. Señaló que el distanciamiento entre la prensa y la sociedad responde en gran medida a que se han dejado de lado los temas cotidianos que verdaderamente impactan a la población, tales como el costo de la vivienda, la inseguridad y las dificultades económicas diarias.
Desde su perspectiva, resulta inviable recuperar la legitimidad y la cercanía con las audiencias si los contenidos informativos no atienden las necesidades reales de la ciudadanía ni explican claramente cómo las decisiones del poder público afectan su entorno inmediato.
Por otro lado, el ponente abordó el fenómeno de la transformación tecnológica global, centrando gran parte del análisis en el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial. Describió esta tecnología como la herramienta más poderosa en la historia de la humanidad, capaz de revolucionar sectores tan diversos como la medicina, la investigación científica, la comprensión de moléculas y el procesamiento masivo de datos.
Sin embargo, advirtió sobre los riesgos y dilemas éticos que emergen al mismo tiempo, tales como agentes de inteligencia artificial que adoptan decisiones autónomas, ciberataques contra sistemas críticos de refrigeración y distribución de alimentos en Europa, o el uso de tecnologías para desestabilizar entornos informativos mediante la fabricación de contenidos sintéticos.
En el plano político local, Cárdenas analizó el trasfondo de la llamada “Ley Serrano” y las consecuencias del uso punitivo del aparato legal para intimidar a la prensa y a la ciudadanía. Recordó cómo diversos operadores políticos e instituciones han intentado justificar la censura y la persecución judicial bajo el pretexto de regular los riesgos de la inteligencia artificial o combatir la suplantación de identidad, cuando el verdadero propósito histórico ha sido silenciar las voces críticas y disuadir la fiscalización del poder.
Criticó también la fabricación de carpetas de investigación y la aplicación discrecional de figuras jurídicas como la violencia política de género o la “ley antimemes” para castigar cartones satíricos, expresiones ciudadanas o notas periodísticas incómodas para los gobernantes.
El conferencista hizo hincapié en que habitar el miedo se ha vuelto una condición inevitable para quienes defienden la libertad de expresión en entornos hostiles, por lo que instó a los profesionales de la comunicación a perder el temor a la emancipación comercial.
Sostuvo que el futuro del periodismo independiente radica en romper la dependencia de los millonarios convenios de publicidad gubernamental diseñados para comprar silencios y ocultar información de interés público. Animó a los periodistas y creadores de contenidos a apostar por modelos de sostenibilidad propios, consolidar comunidades digitales directas y estrechar vínculos con las audiencias reales.
La conferencia llevó a una amplia sesión de diálogo abierto y preguntas con los asistentes, entre quienes figuraron activistas, abogados, víctimas de persecución institucional, periodistas independientes y ciudadanos que compartieron testimonios sobre las agresiones, despidos injustificados y campañas de descalificación emprendidas desde las estructuras gubernamentales contra la prensa libre.
Cárdenas reconoció también la valentía de los colectivos locales y de los defensores de derechos humanos que impulsaron la movilización social y la reversión de las normativas restrictivas en San Luis Potosí, concluyendo que la preservación de la democracia depende de una ciudadanía informada, crítica y dispuesta a exigir transparencia a todas las fuerzas políticas sin distinción de partidos.

